¿Peligra la temporada de esqui 2017/2018 por falta de nieve?

temporada esqui 2017-2018

Crece la preocupación entre los esquiadores por la falta de precipitaciones, este año está siendo excesivamente seco, y, aunque algunas estaciones de esquí, como la Formigal, en el pirineo de Huesca, ya han empezado a probar los cañones y enfríar el terreno lo cierto es que parece que las perspectivas, a poco más de un mes para el Puente de Diciembre de 2017, con el que se suele dar el pistoletazo de salida a la temporada no son muy halagüeñas.
Estamos en pleno otoño, arrancando el mes de noviembre con imágenes poco habituales para estas fechas, embalses y pantanos prácticamente vacios, gente disfrutando de la playa en zonas costeras y montañas en las que abunda el color marrón del otoño, pero ni un atisbo de nieve, ni siquiera en las cumbres más altas. El séctor de viajes de esquiar vive estos meses con incertidumbre y con preocupación, es necesario que empiece ya, si no a nevar, si a llover y hacer frío, factor fundamental para que las grandes estaciones como la mencionada Formigal, Sierra Nevada o Baquiera Beret, entre otras y como grandes referentes de los esquiadores en España puedan preparar el terreno para que las primeras nevadas de la temporada cuajen y hagan un capa sobre la que cimentar tanto las nuevas nevadas como el uso de los cañones para proporcionar nieve artificial.





¿Cómo será este invierno en cuanto a nevadas?

Es pronto aún para aventurarnos y pensar que cantidad de nieve puede caer este año en España, el cambio climático parece que es un hecho y eso no hace que podamos ser optimistas, según algunas webs especializadas, el otoño será seco y cálido, de nuevo por encima de lo normal. Si nos atenemos a lo ocurrido el pasado año, tuvimos un invierno así, más seco y cálido de lo habitual tal y cómo se desprenden de los datos de la agencia estatal de Metereología, así que tampoco sería extraño que tuviéramos unas navidades nuevamente llenas de sol y temperaturas frescas, pero lejos del frío al que estábamos acostumbrados.

Aún así, no hay que descartar este año tampoco las llamadas ciclogénesis explosivas y las olas de frío (este verano las del calor han sido duras) por qué no van a ser estas fuertes este invierno 2017/2018?

Un dato para la esperanza: Las sequías son cíclicas, llevamos ya más de 4 años por lo que podría cambiar el patrón climático.

En las próximas semanas leeremos mucho acerca de esto, ojalá las peores previsiones se equivoquen y tengamos un blanco invierno, especialmente para todos los que sois amantes del esqui y los deportes de invierno, la esperanza es lo último que se pierde y, nuestras estaciones están cada vez mejor preparadas para lidiar con pocas precipitaciones y ofrecer a todos los esquiadores unas pistas más que aceptables.

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